La importancia de llamarme Ernesto
Únicas funciones en Colombia, el 14 y 15 de febrero!
Dirigida por Max Webster
Protagonizada por Sharon D. Clarke (Rocketman), Ncuti Gatwa (Sex Education; Dr. Who) y Hugh Skinner (Fleabag; Mamma Mia)
Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Chía, Manizales y Medellín
¡Boletería a la venta en las taquillas de los teatros programados y/o en www.cinecolombia.com!
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La tres veces ganadora del Premio Olivier, Sharon D. Clarke, se une a los actores Ncuti Gatwa, conocido por Doctor Who y Sex Education, y a Hugh Skinner, de Mamma Mía y Fleabag, en esta alegre reinterpretación de la comedia más célebre de Oscar Wilde escrita en 1895. Bajo la dirección de Max Webster (Life of Pi), esta divertida historia de identidad, imposturas y romance nos traslada a la época victoriana para presentarnos una travesura encantadora, poblada de figuras excéntricas, diálogos afilados y situaciones tan absurdas como deliciosas. Una celebración del ingenio, el absurdo y la impostura social que, más de un siglo después, provoca carcajadas y revelaciones incómodas con una elegancia mordaz. Una comedia ligera para gente seria.
La historia sigue a Jack Worthing y Algernon Moncrieff, dos amigos que adoptan identidades falsas para escapar de sus obligaciones y conquistar a dos mujeres que solo desean casarse con alguien llamado “Ernesto”. A partir de este enredo se desencadenan secretos familiares, malentendidos y diálogos ingeniosos que revelan lo absurdo de ciertas convenciones sociales. Considerada una de las obras más brillantes y divertidas de Wilde, se destaca por su humor agudo y su ironía implacable a las apariencias
,Una pícara y deliciosa experiencia teatral
Con el diseño de escena y vestuario deslumbrante de Rae Smith, el montaje combina la elegancia victoriana con una energía atrevida y moderna, que atraviesa el ritmo, la música y el juego actoral, dando forma a una experiencia tan visual como contagiosa. El escenario se transforma en un universo hiperestilizado de jardines campestres, interiores recargados y lujosos, y trajes de colores vibrantes, donde cada entrada, cada desplazamiento y cada gesto parecen cuidadosamente orquestados para provocar la risa.
Las interpretaciones se destacan por su precisión cómica y su potencia física: Ncuti Gatwa imprime a Algernon una vitalidad traviesa y desbordante, mientras Hugh Skinner compone un Jack Worthing nervioso y encantador. En el centro, Sharon D. Clarke domina el escenario con una autoridad tan imponente como hilarante. A este ingenioso festín se suman inesperados guiños contemporáneos, como melodías de Snoop Dogg y referencias a legendarios clubes queer londinenses, y magistrales momentos de actuación dentro de la actuación, donde el juego teatral se vuelve parte del chiste mismo. Así, la dirección precisa de Max Webster transforma la icónica comedia de Oscar Wilde en una fiesta visual y teatral que hace reír de principio a fin. “Porque ser sensato puede ser excesivamente aburrido”.


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